Las Palmas de Gran Canaria, a 26 de noviembre de 2025.
Las redes sociales se vieron inundadas en el día de ayer, de videos en los que se pudo ver a la luchadora irlandesa de MMA Sinead Cavanagh, resistirse de forma violenta a dos guardias civiles que intentaban desalojarla del avión que cubría la ruta Gran Canaria-Dublín. Mas allá de la mera anécdota o las interacciones obtenidas por puro morbo, el video encierra una cruda realidad, la de la ausencia de medios personales y materiales en la Guardia Civil.
Y en este caso concreto, observamos con estupor las condiciones en las que los guardias civiles del aeropuerto de Gando en Gran Canaria tienen que prestar servicio.
Como viene siendo habitual, los guardias civiles vuelven a estar en el punto de mira de la actualidad nacional por otro triste episodio ocurrido la semana pasada, esta vez, en el aeropuerto de Gran Canaria, con una pasajera conflictiva que resultó ser profesional de artes marciales mixtas.
El aeropuerto cambia, pero la problemática sigue siendo la misma, falta de medios personales y materiales para hacer frente en uno de los escenarios operativos más problemáticos que pueden existir, un pasillo estrecho y poco espacio para maniobrar, en el que no es posible ni hacer una simple triangulación (técnica del manual operativo de la Guardia Civil). A este escenario se suma la puesta en escena, un número indeterminado de pasajeros, de comportamiento incierto y que rodean a los agentes actuantes. Sin espacio para actuar, sin apoyos y sin los medios necesarios para zanjar el problema con un mínimo de seguridad.
¿Qué hacían solo dos efectivos acudiendo a un aviso de estas características? ¿Por qué no se activaron a más miembros, de los disponibles en ese momento?, ¿acaso se está dando prioridad a otros aspectos del servicio, antes que priorizar la seguridad de los agentes, y por qué no acudieron todos los agentes disponibles ese día a este aviso?. ¿Por qué motivo no se ha dotado ya de dispositivos Taser, a estas unidades que trabajan en situaciones tan comprometidas e incómodas?. A mayor abundamiento, UniónGC ha tenido conocimiento que el único vehículo mampara disponible para este aeropuerto, que anualmente gestiona del orden de 12 MILLONES de pasajeros estaba fuera de servicio por avería, complicando aparte de la intervención, el posterior traslado de un potencial detenido, hecho sucedido en el caso que nos ocupa.
La pregunta que se hace UniónGC, es por qué siempre son los mismos los que sufren las consecuencias del abandono de las instituciones. Estamos hartos de que siempre sea el agente quien tenga que poner su integridad física en peligro, mientras sufre las consecuencias de la inacción de quien por razón de cargo, tiene que velar porque estén disponibles los medios técnicos y personales para velar por la seguridad aérea.
Por todo ello, desde nuestra asociación vamos a poner todos los medios a nuestro alcance para que estas situaciones no se vuelvan a repetir, y solicitamos a la administración:
- Dotación de dispositivos Taser, formación y habilitación para los agentes que prestan servicio.
- Formación continua, mas intensa que el actual plan PATIO.
- Ampliación de la plantilla tanto de Seguridad como Fiscal del Aeropuerto de Gando, a fin de poder prestar un servicio de calidad, sin poner en riesgo nuestra propia seguridad.
Ya estamos hartos de pagar con nuestra salud y la de nuestras familias, la inoperancia o desidia de otros. No vamos a esperar a que pase una desgracia para que la situación cambie.














