EL ENCIERRO HA TERMINADO. LA REIVINDICACIÓN SIGUE PENDIENTE.
La Unión de Guardias Civiles expresa su apoyo, solidaridad y reconocimiento a los representantes de las asociaciones profesionales y sindicatos policiales que protagonizaron el encierro en la Secretaría de Estado de Seguridad para reclamar una jubilación digna y el reconocimiento de la profesión de riesgo.
Tras su desalojo, las razones que motivaron esta protesta permanecen intactas. La reunión ha concluido sin acuerdo y las mejoras reclamadas siguen sin materializarse.
Lamentamos que la respuesta a una reivindicación legítima haya terminado en un desalojo, mientras continúa pendiente una solución para quienes dedican su vida profesional a proteger a los demás.
Desde UniónGC reclamamos que se retome el diálogo y se concreten medidas, plazos y garantías jurídicas. La convocatoria electoral no debe convertirse en una nueva espera indefinida para los guardias civiles y sus familias.
Nuestra ausencia de esa mesa no significa falta de compromiso. La Secretaría de Estado de Seguridad no recibe a las asociaciones sin representación en el Consejo, entre las que se encuentra UniónGC. Rechazamos esta exclusión y defendemos que también se escuchen las propuestas de quienes, sin vocal en ese órgano, representamos y atendemos a guardias civiles.
Esa limitación no impedirá que sigamos defendiendo sus derechos y apoyando las reivindicaciones que benefician al conjunto del colectivo.
La penosidad, la peligrosidad y las exigencias de nuestro trabajo forman parte de la realidad diaria del servicio: noches, turnos, festivos, exposición al riesgo, responsabilidades y dificultades para conciliar. Su reconocimiento debe traducirse en una protección efectiva, unas retribuciones adecuadas y unas condiciones de jubilación acordes con esa realidad.
Los compañeros que se aproximan al retiro necesitan certezas para decidir sobre su futuro. Quienes ya están retirados también deben ser tenidos en cuenta al definir el alcance de las mejoras. Las propuestas deben convertirse en medidas concretas, con sus beneficiarios, requisitos y efectos claramente establecidos.
Esta reivindicación exige unidad, respeto entre organizaciones y responsabilidad institucional. Por encima de las siglas están los derechos de los guardias civiles.
UniónGC mantendrá su apoyo a los compañeros que los defienden y continuará trabajando desde sus propios ámbitos de actuación, informando con rigor y reclamando soluciones.
El fin del encierro no resuelve el problema. La jubilación digna sigue pendiente.
Por el reconocimiento de nuestra profesión.
Por unas retribuciones justas.
Por una jubilación digna.
UNIÓN DE GUARDIAS CIVILES
JUNTOS, HASTA CONSEGUIR LO QUE ES DE JUSTICIA.















