Desde Unión de Guardias Civiles – UnionGC, Asociación Profesional Representativa de Guardias Civiles, con representación en el Consejo de la Guardia Civil ininterrumpidamente desde su creación, inscrita con el numero 7 en el registro de Asociaciones Profesionales de la Guardia Civil.

RECHAZAMOS, como no puede ser de otra manera, la SUSPENSIÓN DE FUNCIONES de un Guardia Civil el 1 de febrero de 2019, de lo que se comunicó puntualmente en Nota de prensa desde la Dirección General, por la grabación de un vídeo realizado en el interior de un vehículo oficial de la Guardia Civil.

No puede ser la Guardia Civil ni sus componentes, los chivos expiatorios de un proceso de caza de brujas, en el que ni queremos estar ni nos corresponde. Hemos visto perplejos como, mandos de los Mossos, han realizado y realizan actos perseguibles por sus normas internas y por normas jurídicas de rango superior, con total impunidad.

Ni podemos, ni debemos permitir que nuestros derechos como ciudadanos se vean más mermados de lo que están, en pleno siglo XXI, ayer se grabaron miles de vídeos y sólo el de un Guardia Civil, que no tiene más reproche que una execrable banda Sonora, da lugar a la inmediata intervención de la “Sagrada Inquisición”.

Señor Sánchez y Señor Marlaska, están ustedes detrás del nombramiento del Inquisidor Mayor, el “Torquemada de los 175 años”, al igual que están detrás de reprimir el desarrollo de los derechos de los Guardias Civiles, por mucho que nos prometieran en sus tomas de posesiones, que potenciarían nuestros mermados derechos sociales.

Hace escasos días, el Gran Inquisidor, llevado de su inmunidad inquisitorial, se permitió, presuntamente, violar el obligado deber de sigilo, en un asunto del que conocería, presuntamente por su condición. No hubo ninguna SUSPENSIÓN DE FUNCIONES, claro que el Inquisidor Mayor puede pecar cuanto desee. Concediéndole nosotros el beneficio de la presunción, presunción que el Inquisidor no concede a los condenados.

Esperando seamos defendidos por el resto de constitucionalistas, con la misma intensidad con la que nosotros cumplimos con el juramento que en su día todos los Guardias Civiles hicimos, hacemos y haremos. Esperamos venga pronto un nuevo Pepe Botella a derogar esta “Sagrada Inquisición del siglo XXI”.