Dijo un Director General de la Guardia Civil: “La Guardia Civil es un transatlántico, desde que se ordena virar, hasta que vira, pasa mucho tiempo”. Si bien esta afirmación es cierta, también los es que “casi todo” en la Guardia Civil esta protocolizado, y por tanto encorsetado, pero agilizado. Las entradas en domicilio con rehenes o sin ellos, con amenaza de suicidio, o la simple obcecación, sin motivo ni exigencia, todo tiene respuesta escrita en el Manual de Policía Judicial, ordenes y escritos internos.

Conocido por todos es, que el pasado 17 de Julio un vecino de la localidad cántabra de Turieno-Camaleño, tras una disputa familiar, recibió la llegada de la Guardia Civil “a tiros”; que tras la sorpresa inicial, se activaron los apoyos y mecanismos necesarios para proteger a la población y neutralizar la amenaza, patrullas de refuerzo, activación de la USECIC (Unidad de Seguridad Ciudadana) de Santander, y posteriormente del GAR, que llegó en dos oleadas, una con menos gente con base más cercana y otra con mayor número de efectivos; todo esto con la activación e implicación de la cadena de mando, desde el Sargento de Potes, hasta el Coronel Jefe de la Zona, que suspendió su periodo vacacional.

La actuación de la Guardia Civil, culminó con la detención de un individuo cuya conducta fue extraordinariamente agresiva y peligrosa para la población, tras 30 horas de incertidumbre, y que nos costó un herido grave durante la entrada en domicilio de la primera noche.

A las pocas horas del comienzo del incidente y sin elementos de juicio suficiente, el Presidente del Gobierno Regional, calificó en twitter la actuación de la Guardia Civil de “chapuza”; a pesar de la retirada de dicho tuit y la petición de disculpas, el daño ya estaba hecho. En las últimas horas, Asociaciones de Guardias Civiles están pidiendo por el mismo medio medallas y cabezas a partes iguales. Desde Unión de Guardias Civiles, nos remitimos a lo publicado en nuestra página de facebook en el día 18 de este mes: pedimos prudencia, pedimos responsabilidad y pedimos respeto, la Guardia Civil tiene mecanismos de análisis e investigación, que son los que determinarán si cada segundo de la actuación se hizo de forma correcta y culminaran con la felicitación y/o corrección de protocolos y comportamientos; ni que decir tiene que el incidente conlleva unas responsabilidades civiles y penales, investigadas judicialmente, por las que velan desde el primer minuto los servicios jurídicos de la Unión de Guardias Civiles.

No queremos terminar, sin felicitar de forma muy efusiva a los Guardias Civiles que intervinieron en el operativo, desde las patrullas de seguridad ciudadana que recibieron las primeras andanadas con templanza y profesionalidad, a la Unidad de Seguridad Ciudadana, cuyos componentes “volaron” al ser activados en apoyo de las unidades tiroteadas, y se llevaron la peor parte, las patrullas territoriales activadas desde media Cantabria, GREIM, Servicio Cinológico, y por último al GAR, unidad que siempre nos ha hecho sentirnos orgullos de ser Guardias Civiles por su denodada lucha contra el terrorismo etarra, y que demostró su “buen hacer”, con la detención de Luciano José Simón.