La organización pide a María Gámez dar pasos firmes en la equiparación salarial, la revisión del despliegue territorial y el desarrollo de nuevas políticas de igualdad de género y conciliación.

La Unión de Guardias Civiles (UniónGC) da la bienvenida a la la nueva directora de la Guardia Civil, María Gámez, que se acaba de convertir en la máxima responsable del cuerpo después de la publicación de su nombramiento este sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La organización profesional recibe con optimismo el relevo en la cúpula de la Guardia Civil y ofrece su colaboración a la exsubdelegada del Gobierno en Málaga para seguir mejorando el funcionamiento del instituto armado y las condiciones en las que desarrollan la actividad todos sus miembros. Del mismo modo, recuerdan la necesidad de que se cumplan los compromisos asumidos por el Estado con la Guardia Civil, algunos de los cuales llevan años en la agenda del Ministerio del Interior sin que se produzcan avances.

Desde UniónGC consideran que este relevo es una gran oportunidad para revisar todo lo que se ha hecho mal en el anterior mandato y hacer frente los problemas que afectan al cuerpo, problemas que esta y otras organizaciones profesionales llevan tiempo denunciando. En este sentido, exigen que la legislatura que acaba de comenzar sea la de la equiparación salarial de la Guardia Civil con el Cuerpo Nacional de Policía y las policías autonómicas. No sólo es una cuestión de justicia, sino que fue una de las prioridades que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se marcó de cara a los próximos cuatro años durante su discurso de investidura.

Además de los aspectos retributivos, UniónGC defenderá que se dé marcha atrás en la intención de revisar determinadas revisiones de funcionamiento interno y organización del cuerpo que planteó el anterior responsable, Félix Azón. En opinión de este asociación, supondrían un retroceso inaceptable en las condiciones sociolaborales, afectarían al correcto descanso físico y mental de los agentes y esto podría tener consecuencias tanto en su seguridad como en la del conjunto de los ciudadanos.

Los afiliados sí creen imprescindible que la nueva directora de la Guardia Civil actúe de manera decidida en otros asuntos como la falta de personal y la carencia o necesidad de renovación de medios material, que hacen cada día más difícil las funciones de garantizar la seguridad ciudadana y mantener el orden público. En este sentido, UniónGC considera positivo acometer una revisión del despliegue territorial del cuerpo para adaptarlo a las necesidades del siglo XXI y aumentar la efectividad de los medios humanos.

En esta actualización debe ponerse especial atención a la protección del medio rural y la España Vaciada, la más afectada por la pérdida de 10.000 agentes en los últimos siete años. Además de las zonas despobladas, otro de los servicios más afectados por el descenso del número de efectivos es el destinado a la lucha contra la violencia machista, para el que además de un mayor número de medios humanos también se requiere más inversión en formación y nuevas herramientas.

UniónGC celebra que por primera vez en los 175 años de historia del cuerpo una mujer se ponga al frente de la Guardia Civil y espera que la nueva directora sea más sensible a sus reivindicaciones en materia de igualdad. Como viene haciendo desde hace tiempo, la organización profesional insistirá a la señora Gámez en la necesidad de poner en práctica nuevas medidas para desarrollar políticas efectivas en esta materia, desde incentivos para la entrada y promoción de más mujeres hasta la existencia de material adaptado a sus necesidades. UniónGC defiende que se deben dar nuevos pasos en las políticas de conciliación y de apoyo a las familias.

Para profundizar estos y otros asuntos, UniónGC se pone a disposición de la María Gámez y la ofrece su colaboración con el deseo de que sea sensible a las inquietudes del cuerpo. Por este motivo, en las próximas fechas le solicitará una primera reunión para tratar y poner remedio a los problemas que afectan a la Guardia Civil, el que debe ser el objetivo de todas las partes.