Los policías europeos, agrupados en la organización Eurocop que representa a medio millón de agentes por toda Europa, y de la cual forma parte Unión de Guardias Civiles (UnionGC), han pedido al Parlamento Europeo una normativa que obligue a portar chaleco antibalas y guantes anticorte, de la misma manera que un obrero de la construcción tiene que usar casco y arnés.

Una demanda que la presidenta de Eurocop, Angels Bosch, ha trasladado a la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo en su última reunión, celebrada ayer en Bruselas y en la que esta mossa d’Esquadra intervino para demandar también el derecho a huelga de los policías.

En su discurso, Bosch recordó la dispar interpretación que en cada país se hace de las directivas comunitarias, como en el caso del reconocimiento del derecho a la seguridad y salud laboral.

Por ello, Eurocop demanda una normativa europea específica -como las que se han legislado con colectivos como los trabajadores del mar- que determine que los policías “deben ser provistos por un equipamiento de protección individual tan básico como un chaleco antibalas o unos guantes anticorte”.

“De la misma manera -subrayó Bosch- que nadie pone en duda que un trabajador de la construcción debe llevar un casco o un arnés para desarrollar su trabajo con seguridad”.

Bosch advirtió de que mientras Europa “derive” en los estados miembros la responsabilidad de la protección de sus agentes, “seguirán matando a policías en las calles de algunos países porque no llevan un equipo de protección individual tan básico como un chaleco antibalas”, o sufrirán heridas o contraerán enfermedades por no disponer de guantes anticorte.

Respecto a la huelga, la presidenta de Eurocop recordó en su discurso que es un derecho que se puede regular, “pero no eliminar” para un grupo de trabajadores por el mero hecho de formar parte de los servicios de emergencia.

Mientras que la sociedad asume que la atención sanitaria, que también es de urgencia, puede hacer huelga, en el caso de la Policía “se conculca ese derecho mayoritariamente”, añadió Bosch, quien señala que países como Bélgica, Holanda, Italia y Noruega no lo tienen restringido para sus policías.