La Unión de Guardias Civiles,UnionGC,  advierte que el personal en Ceuta es “totalmente insuficiente” para hacer frente a los asaltos de inmigrantes.

La Unión de Guardias Civiles advierte que con el personal y medios actuales es imposible controlar los asaltos de inmigrantes a la valla o a los puestos aduaneros, como los que se han producido en los últimos días. La “clamorosa falta de efectivos y medios” está poniendo además en peligro la integridad de los propios agentes, que en número “ridículamente insuficiente” deben hacer frente a centenares de personas “adiestradas por las mafias” para que ejerzan la violencia contra los agentes que intenten detenerlos.

Necesitamos más personal; una mejor redistribución de los efectivos; e instalaciones más cercanas a los puntos críticos de la frontera, que nos permitan una reacción inmediata”, reclama Pedro Rivera, Secretario General de UnionGC en el Estrecho, un área que comprende zonas tan ‘calientes’ como Ceuta y Algeciras.

Incidentes como los ocurridos en Ceuta los últimos días son el día a día que viven los guardias civiles en la frontera con Marruecos. “Cuando de noche ves por las cámaras térmicas que 400 personas se acercan a la valla y ves el número de compañeros que somos para hacerle frente, sabes que no hay nada que puedas hacer”, afirma Rivera.

La Guardia Civil tiene constancia de que las mafias en Marruecos aleccionan a los inmigrantes para que “en caso de quedarse atrás o ser interceptados, agredan a los agentes”. Las mafias aseguran a los inmigrantes que con eso serán detenidos y, de momento, se quedarán en España hasta el juicio. Por eso, UnionGC teme que las acciones violentas contra los agentes sigan aumentando, por parte de unas personas que, como recuerdan, guía la desesperación.

La Unión de Guardias Civiles, representativa en el Consejo de la Guardia Civil, lleva años pidiendo un cambio en las políticas de la frontera sur de la UE y reclamando más medios humanos y materiales, y políticas “efectivas” para hacer frente a las situaciones que genera la inmigración.

Del mismo modo, los agentes que trabajan en la zona reclaman una mejor organización de los escasos efectivos, “que han ido disminuyendo de manera alarmante en los últimos años”. Respecto a las instalaciones, Rivera señala que necesitan estar cerca de la frontera y no “al otro lado de la ciudad”, como ocurre ahora, dificultando que la Guardia Civil pueda actuar con inmediatez ante cualquier problema.

En cuanto a la vertiente política, de medidas por parte del Gobierno de España, de implicación de la Unión Europea, y de colaboración por parte del Reino de Marruecos, el responsable de UnionGC en el Estrecho lo resume en tres palabras: “visitas y fotos”.

La UnionGC viene reclamando desde hace años una implicación “seria y eficaz” de la Unión Europea, en medios humanos y materiales, para controlar la frontera “con mayor desigualdad entre territorios del mundo”, pero también en una “política seria de inmigración”. Las policías fronterizas europeas no pueden ser “meros espectadores” en una frontera exterior de la CE, señala esta asociación profesional de la Guardia Civil.