La Unión de Guardias Civiles, UniónGC, denunció hoy la pérdida de más de 500 guardias civiles en Castilla y León y diez mil entona España desde 2013, una situación que alertó “pone en riesgo” la seguridad de los ciudadanos. De ahí que hable de la “precariedad absoluta” de la Benemérita en la región, con cuarteles en estado ruinoso, la falta de medios como la carencia de chalecos individuales antibala y vehículos de mucha antigüedad, sin olvidar la aplicación a los agentes del Código Penal Militar y las diferencias retributivas con otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

El secretario general de UnionGC en Castilla y León, Marcelino García Bermúdez, apuntó hoy en Valladolid que la Comunidad cuenta, en la actualidad, con menos de 6.500 efectivos frente a los 7.000 existentes en 2013. Una caída que está relacionada con la crisis económica y la tasa de reposición del 10 por ciento existente durante varios años. Ahora, precisó, la tasa está en el cien por cien pero no permite recuperar la pérdida de agentes. De ahí que exigiera un aumento de las plantillas para acabar con el “déficit” de 10.000 guardias civiles en el conjunto de España.

García Bermúdez subrayó a la Agencia Ical que la falta de agentes de la Benemérita es algo generalizado en todo el país pero es “más sangrante” en Castilla y León, con provincias como Burgos y Soria que tienen menos personal y acumulan más vacantes. El responsable autonómico de la Unión de Guardias Civiles precisó que la media de agentes en la Comunidad es inferior a los tres efectivos por municipio en una región con tanta dispersión.

En ese sentido, precisó que todas las unidades de la Guardia Civil en la región están un 25 por debajo de las plantillas. “La merma de efectivos se produce en un momento en que tenemos que hacer frente a más servicios como la lucha contra el terrorismo yihadista“, aseveró. Marcelino García manifestó que la Benemérita “llega hasta donde llega” y recordó que el tiempo de reacción para acudir a un aviso se amplía. Pone el ejemplo de que muchas patrullas de las zonas rurales tardan más de una hora por la escasez de guardias.

Marcelino García hizo hincapié en las diferencias retributivas de los guardias civiles respecto a otras policías, al cobrar 800 euros menos que los Mossos d’Esquadra o cien menos que los policías nacionales. Recordó que la UniónGC continúa con la campaña ‘No somos menos’ para reclamar un aumento salarial.

La asociación profesional calificó de “vergonzoso” la ausencia de seguridad de los agentes de la Benemérita que no cuentan con un chaleco individual por la inacción de la Dirección General de la Guardia Civil y el Ministerio del Interior. García Bermúdez significó que este dispositivo está asignado a la unidad pero no a cada guardia.

Por último, hizo referencia al Código Penal Militar al que están sometidos los guardias civiles, con independencia de que estén o no en una zona de conflicto. El secretario regional de la UniónGC explicó que este código implica penas de cárcel para casos de simples faltas administrativas y discusiones con un superior. “Somos el cuerpo con menos derechos fundamentales al no contar con el derecho de sindicación o de huelga”, concluyó.