La Unión de Guardias Civiles, UnionGC, exige que se “respete” la investigación sobre las causas de la muerte de la niña Lucía Vivar y que cesen las “especulaciones gratuitas” que sólo sirven para generar polémica y avivar el inmenso dolor de la familia y el entorno de la pequeña de Málaga.

La investigación sigue abierta y “hacer valoraciones o acusaciones” cuando se desconocen los detalles de la misma “es una mezquindad”, afirma el secretario general de UniónGC, Ramón Rodríguez Prendes.

“Que nadie tenga dudas de que, cuando concluya la investigación, si hubiera lugar a cualquier tipo de responsabilidades, UniónGC será la primera en pedirlas. Y si se detectara la más mínima irregularidad por parte de la Guardia Civil seremos los primeros en denunciarlo. Pero mientras tanto, reclamamos respeto a los profesionales que trabajan para aclarar lo ocurrido y a la familia de la niña”, añade.

Los agentes lamentan profundamente el fallecimiento de la pequeña Lucía y tienen el convencimiento de que la investigación que están realizando un amplio equipo de profesionales de diferentes cuerpos y estamentos determinará las circunstancias que llevaron al dramático final.

Para UniónGC, que algún colectivo arroje “sombras y dudas” para conseguir notoriedad a costa de un suceso que ha conmocionado a todo el país “es ruin y daña no sólo a los profesionales de los diferentes cuerpos de seguridad que aquella noche hicieron todo lo posible por encontrar a la niña con vida, sino también a todos los voluntarios, vecinos y familiares de la pequeña que se volcaron en su búsqueda”.

Lamentamos que la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) se haya preocupado más de buscar un titular con repercusión mediática que en ponerse a disposición de los compañeros que han intervenido en la búsqueda de la niña para colaborar en lo que sea necesario”, afirma Rodríguez Prendes.

“Una actitud muy grave viniendo de una asociación profesional que debiera dar ejemplo del respeto a las investigaciones en curso y no pronunciarse hasta conocer las conclusiones”, añaden.

“Lamentablemente -dice Rodríguez Prendes- no es la primera vez. En 2005, en el conocido como ‘Caso Roquetas’, en el que un agricultor falleció en el cuartel de la Guardia Civil de esa localidad, esa asociación profesional se presentó como acusación particular contra sus propios compañeros cuando aún no se conocían las causas de la muerte del hombre ni los pormenores de la actuación de los agentes”.

La Gaceta: Guardias civiles tildan a la AUGC de ‘ruin’ por dudar de su eficacia