En respuesta al sindicato UFP del Cuerpo Nacional de Policías por su comunicado emitido el pasado 22 de agosto con motivo de la visita de una Delegación FRONTEX.

La asociación Unión de Guardias Civiles lamenta la publicación del mas que desafortunado articulo con motivo del vergonzoso espectáculo que se desarrolló en el despacho del Jefe Superior de Policía, en el cual intervinieron altos mando de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Vídeo que se convirtió en viral en las redes sociales y ha tenido transcendencia en todo el país, y de las cuales los ciudadanos están sacando conclusiones de ambos cuerpos, que no se corresponden con la realidad de nuestro trabajo diario en la ciudad.

Mientras según ustedes, en el camarote de los hermanos Marx se sucedían los empujones y las poses, para ocupar el mejor sitio en la foto; guardias civiles y policías de a pie, nos dedicamos a lo de todos los días: rescatar balsas con personas a bordo, a la deriva en el mar, en situación de grave riesgo, asistir en accidentes, perseguir el contrabando, instruir diligencias, etc., entre otras muchas labores.

Es curioso que el exceso de protagonismo, dé, como resultado lo contrario a lo que se pretendía obtener, y se llegue a una imagen patética y vergonzosa en conjunto, situación que no, nos merecemos.

En cuanto a las competencias, están claramente marcadas y delimitadas, para cada uno de los dos Cuerpos de Seguridad, y estas no son a la carta; hacer valer mi derecho por ley cuando me es beneficioso para salir en la foto, o cederla cuando el interés por diferentes motivos no me reporta las satisfacciones previstas, no es ni ético ni profesional.

Hay que estar a las duras y a las maduras y por la firmeza y la constancia se llega a ese calificativo que usted nos regalaba en su carta de “Benemérita”.

Y queremos llegar al punto que motiva la respuesta a su carta, porque el asunto del despacho y todo lo anteriormente escrito no nos merece, ni un minuto más de nuestro tiempo.

Bien saben ustedes los tremendos problemas a los que nos enfrentamos los funcionarios en esta ciudad, con múltiples frentes abiertos por parte de nuestra Asociación, que no es muy dada ni a fotos, ni a rifirrafes en prensa.

Con todo lo anteriormente comentado no podemos pasar por alto sus inaceptables declaraciones sobre los tristes sucesos acaecidos en el espigón del Tarajal, en el que todos tuvimos que lamentar la pérdida de trece vidas y por los cuales fueron imputados y posteriormente sobreseídos varios agentes.

Sin tener en cuenta el cúmulo de circunstancias que se dieron: avalancha, estado de la mar y demás circunstancias, en las que siendo benevolente con ustedes, diré que no conocen.

Aun así les recuerdo que fue al Cuerpo Nacional de Policía a quien la Autoridad Judicial de esta ciudad, encargó diversos informes de estos sucesos, como Cuerpo Policial neutral, y que basándose en ese informe, entre otras pruebas, decretó su sobreseimiento el citado Juzgado.

Son totalmente injustos e irrespetuosos con unos agentes que llevan muchos años en labores de auxilio con la inmigración, con muchas vidas salvadas e incontables intervenciones de rescate de personas, además de la desazón que a todos nos invade y a la que nunca nos acostumbramos, cuando hay que recoger a los fallecidos.

Ellos tuvieron que ver como sus imputaciones se reabrían una y otra vez.

Nos parece de nula ética por parte de compañeros esgrimir los sucesos del Tarajal, para atacar a nadie y además desinformados, pues le imputan estos actos a un mando, que nunca estuvo allí el día de los sucesos y todo esto por parte de un sindicato de clase, que utiliza estos argumentos para defender a quien probablemente no se lo merezca, y si no pregunte en su entorno.

Para finalizar rematan ustedes la guinda con las alusiones al Teniente Coronel Tejero, observando su fijación por los altos mandos de la Guardia Civil y la historia, más le recomiendo como referente al Coronel de la Guardia Civil, nacido en Ceuta, Antonio Escobar Huerta, un hombre que fue leal a los gobiernos legalmente constituidos de la REPUBLICA Y LA GENERALITAT, devolviendo al orden en Barcelona tomada por anarquistas, presos liberados y guardias de asalto entre otros, todos ellos fanáticos y descontrolados cometiendo todo tipo de tropelías, a las que Escobar puso fin con firmeza y constancia.