Union de Guardias Civiles ha solicitado en muy diversas ocasiones la reestructuración de las Unidades del cuerpo con centrando fuerzas para dar mejor servicio al ciudadano y poder conciliar la vida personal y familiar de los agentes, ahora la Dirección General de la Guardia Civil acoge de buen grado la idea de concentrar unidades y acuartelamientos para ganar en eficacia, y prueba de ello es el número mínimo de agentes que los altos mandos barajan para los puestos del Instituto Armado.

A finales de 2017, en el marco de las negociaciones por la equiparación salarial con las policías autonómicas, los mandos de la Guardia Civil informaron a las asociaciones profesionales del cuerpo de que se estaba preparando un “Plan plurianual de modernización”, que junto a mejoras en las infraestructuras supondría un cambio notable en la presencia y la distribución de los efectivos y unidades de la Guardia Civil por el territorio.

Tal y como llevaban años reclamando históricamente desde Union de Guardias civiles, UnionGC, la Dirección General se ha puesto a analizar la viabilidad de cada puesto, su eficacia, para ver si la Guardia Civil podría atender mejor a los ciudadanos de las zonas rurales -que es donde se centra su actividad- concentrando acuartelamientos y unidades.

El Ministerio del Interior, y concretamente la Dirección General de la Guardia Civil, elaboró un documento que analiza con detalle la situación actual y propone cambios en este plan para reformar un despliegue territorial que sus críticos denuncian que en lo fundamental no se ha cambiado desde la fundación de la Guardia Civil en el siglo XIX.

Una de las claves del proceso de reestructuración que prepara la Benemérita es que a medio plazo los puestos de la Guardia Civil cuenten con, al menos 20 agentes y dos suboficiales. Se esta forma se acabará -tal y como se adelantó en estas páginas- con los puestos que apenas tienen tres, cuatro o cinco agentes, y que son poco operativos al obligar a tener a un agente de guardia, otro atendiendo el teléfono, y sin apenas capacidad de sacar patrullas por el territorio del que se encarga su puesto.

La cifra de 20 agentes como mínimo la confirma Unión de Guardias Civiles, UniónGC. La han puesto encima de la mesa algunos mandos, en ocasiones generales de zona en diversas comunidades autónomas, que en reuniones recientes han aportado alguna pincelada de por dónde irán los cambios del “Plan plurianual de modernización” en lo referente a la reestructuración territorial.

Esto supondrá una cierta “revolución” en algunas provincias en las que la gran mayoría de los puestos no llegan a esa cifra de 20 agentes que se plantea ahora como mínima para tener una unidad plenamente operativa y eficaz.

Este plan de reorganización se planteó hace meses, cuando gobernada el Partido Popular y el ministro del Interior era Juan Ignacio Zoido. Ahora existe la incógnita de si el PSOE (y el ministro Fernando Grande-Marlaska) asume este plan y continúa con su desarrollo. Sin duda se trata de un cambio que tendrá implicaciones políticas profundas.

“Algunos alcaldes se niegan a que le cierren el puesto en su pueblo, no se creen que sea más efectivo que pasen más patrullas por la zona”, resumen fuentes internas de la Guardia Civil conocedoras de la resistencia de muchas autoridades municipales que, en pueblos pequeños, plantearán ante este plan.

Y es que, aunque se va a tratar de evitar cierres a corto plazo, a medio plazo la concentración de unidades para conseguir acuartelamientos con por lo menos 20 agentes provocará que se prescinda de los puestos más pequeños, que ahora ocupan esos tres, cuatro, cinco efectivos.

Eso sí, la idea de la Dirección General de la Guardia Civil es realizar estos cambios de forma gradual, progresiva, en hasta seis años.