La Guardia Civil y la Policía Nacional son las instituciones mejor valoradas por los españoles, según los estudios de opinión del Centro de Investigaciones Sociológicas. Su trabajo en la protección de la seguridad ciudadana merece las notas más altas en los barómetros del CIS por delante, incluso, de otros servidores públicos como profesores, médicos o miembros de las Fuerzas Armadas.

Sin embargo, los casos de insultos, vejaciones y amenazas a los agentes se han multiplicado en los últimos años, especialmente en el anonimato de las redes sociales.

Para defender la labor de guardias civiles y policías y apoyar a los agentes agredidos el pasado fin de semana en Alsasua (Navarra), una veintena de personas se concentró ayer a las puertas de la Comandancia de Almería convocados por la UGT y la Unión de Guardias Civil de Andalucía (UGC), asociación profesional del cuerpo (como institución militar, la Guardia Civil carece de sindicatos).

Andrés Ignacio Molina, representante de la entidad en Almería, leyó un manifiesto de solidaridad con los agentes de Navarra. “El único motivo de la brutal agresión es el uniforme que visten los dos guardias civiles, el mismo motivo usado por los violentos en el País Vasco y Navarra desde 1959”, señala el texto.

“Dichas agresiones han alimentado un sinfín de adhesiones y apoyos hacia los agredidos y hacia la Guardia Civil en general (…) pero dichos apoyos no deben quedarse en las redes sociales, sino que también deben mostrarse de forma física”, continúa el manifesto.

Medidas
A la concentración acudieron representantes sindicales y miembros de Ciudadanos en la Diputación Provincial de Almería, como muestra de solidaridad con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

UGC señala precisamente a los representantes políticos, a los que insta a realizar reformas legales que permitan ampliar su protección frente a las amenazas y agresiones. “Queremos pedirles cambios normativos que protejan a las fuerzas de seguridad contra las agresiones ilegítimas, un refuerzo del principio de autoridad, básico para el ejercicio de nuestra labor con seguridad e independencia”.

La concentración se produce, además, después de la polémica abierta por los graves insultos vertidos contra un agente de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Almería como respuesta a un vídeo con su hija, colgado en un foro policial de Internet. El caso ya está denunciado y en fase de investigación.

En los últimos días ha habido una respuesta unánime de organizaciones profesionales, sindicatos y otros organismos vinculados a las fuerzas y cuerpos de seguridad frente episodios de esta naturaleza, con el suceso de Navarra como exponente.