Desde Unión de Guardias Civiles (UNIONGC), defendemos la separación de dos protocolos específicos para el acoso laboral y para el acoso sexual y por razón de sexo tal como tiene la Administración General del Estado. Así lo ha presentado esta semana la DGGC en la segunda sesión del Grupo de Trabajo sobre “ACOSO” en la Guardia Civil.

Consideramos la necesidad de crear un equipo multidisciplinar para la elaboración de estos protocolos, formado por: Administración, Asociaciones Representativas, Servicio de Sanidad, Servicio de Prevención de Riesgos Laborales y Servicio de Psicología.

El primer reto es llegar a una buena definición de “acoso” y “acoso sexual” integrando enfoques jurídicos y psicológicos; diferenciándolo de figuras afines como el ejercicio abusivo de poder, el estrés laboral, los trastornos mentales y el burn-out.

Sería oportuno integrar la “Comisión de Seguimiento” tal como consta en el protocolo de la carrera judicial y también adoptar la figura del “Comité Asesor” que consta en el protocolo de la AGE.

Los protocolos tienen que tener un claro enfoque preventivo y no derivarlo, casi en exclusiva, al régimen disciplinario como el actual. Da la sensación de que la Guardia Civil se preocupa más por ver si las conductas no son constitutivas de ilícitos que de lo contrario, se preocupa más por resolverlo en su fuero interno que en buscar apoyo fuera de la institución, lo cual victimiza doblemente al acosado y permite una salida honrosa al acosador.

No es de recibo que el protocolo de acoso en la Guardia Civil lo controle y dirija la propia Comandancia donde supuestamente ocurren los hechos, siendo muy cuestionable la independencia de los órganos de inspección.

Un estudio del Observatorio Permanente de Riesgos Psicosociales publicado por UGT en el 2010 dice que un 20% de los Guardias Civiles encuestados (500) se sienten acosados en sus puestos de trabajo y un 24% estima que el sistema de comunicación de quejas e incidentes actual, basado en la estructura de mando, está desfasado.

Concluimos que no existe un enfoque preventivo en la regulación que aborda el acoso en la Guardia Civil y que no se cuenta en absoluto con el Servicio de Prevención del Cuerpo para abordarlo, extremo que, a juicio de esta asociación, hay que cambiar radicalmente.

En posteriores sesiones seguiremos insistiendo en estos aspectos que todavía no están incluidos y que, a nuestro juicio, son fundamentales si realmente se quiere erradicar el acoso laboral y sexual en la Guardia Civil.