Estamos perdiendo la partida, dos agentes de la Guardia Civil y un Policía Nacional heridos tras ser apedreados por un centenar de personas.

“La Dirección General de la Guardia Civil no mira hacia el Estrecho”, pero la impunidad y la altanería con la que se mueven las mafias y traficantes de personas y droga se hace ya irrespirable. El Estrecho no es otra cosa que una autopista en la actualidad prácticamente libre de peaje para la entrada de droga. Tras convertirse en habitual ver entrar las planeadoras en videos televisivos y en las redes sociales (imágenes, cuanto menos, vergonzosas) se optó por el cierre mediante la construcción de un dique de la entrada del río Guadarranque, uno de los centros más importantes (que no el único) de llegada de gomas cargadas de hachís procedente de Marruecos.

Los ciudadanos de las aledañas costas de Cádiz y Málaga han visto incrementarse de forma notable el trasiego de embarcaciones alijando en sus playas. Podríamos sin duda calificar esta situación como una feria continua que no sólo se sucede noche tras noche, sino que también tienen lugar a plena luz del día. Las dotaciones de agentes destinados en la zona (claramente insuficientes al no haberse repuesto durante años sus efectivos por jubilación u otras causas) se muestran sobrepasadas e impotentes ante la avalancha de cada día. Es imperativo centrarse en la zona más conflictiva de España en la actualidad, así como reforzar con personal y medios que puedan dar la respuesta adecuada a esta lacra. Todo indica que estos problemas solo pueden que incrementarse y es hora de prestar un poco de atención a dicho conflicto para seguir en la partida.

No podemos pasar por alto la problemática de las diferentes aduanas de la comarca en las que también se padecen la escasez de personal añadidos a las peculiaridades de cada una de ellas, donde, por si la situación descrita anteriormente fuera poco, además los agentes han de cargar con la conflictividad por asuntos políticos con Marruecos y la colonia británica.

Por todo ello, por activa y pasiva desde UniónGC hemos solicitado a los dirigentes y responsables de esos Guardias Civiles que se dote de más medios y personal con el objeto de repeler esa lacra.

Es un hecho que la agresividad con la que los agentes somos recibidos en el desempeño de nuestras intervenciones se está incrementando de forma escandalosa, viendo expuesta nuestra integridad física, hasta el punto de ser embestidos por vehículos todoterreno cargados de droga o sufrir apedreamientos.

A la vista de los hechos acontecidos así como episodios vividos con anterioridad en los que también debieron ser intervenidos los agentes que tan solo cumplen con sus obligaciones; debemos señalar que los dirigentes en lugar de apoyarlos parece que “mirasen hacia otro lado”.