Se está reforzando la plantilla de Parres «con personal de Llanes, Ribadesella y Cangas»

La Unión de Guardias Civiles de Asturias (UnionGC-Asturias) denuncia la escasez de efectivos que presenta el cuartel de Arriondas de cara al presente verano. En concreto, apunta que «a día de hoy, sólo un guardia civil de la plantilla de la capital parraguesa está disponible para prestar servicio». El colectivo explica que a esta situación se ha llegado «por encontrarse más de un cincuenta por ciento de la plantilla de baja para el servicio -en concreto seis efectivos-, a lo que se suman cuatro agentes de vacaciones, del total de once que componen el total de agentes en Arriondas».

Además, desde la UnionGC en Asturias se censura el hecho de que, como solución a este «kafkiano escenario», la jefatura de compañía de Llanes y de Comandancia de Gijón «han dado como respuesta detraer efectivos de las ya de por sí mermadas plantillas de Llanes, Ribadesella y Cangas de Onís para que presten algún que otro servicio en el cuartel de Parres». A su vez, a las patrullas de estos puestos limítrofes «se les entrega al inicio del servicio la llave del cuartel de Arriondas, por si fuese necesario acudir a esta unidad para atender la recogida de alguna denuncia», añade la asociación profesional del cuerpo, con representación en el Consejo de la Guardia Civil y mayoritaria en el Principado.

594.491 euros para financiar el CAI durante los próximos dos años.

Considera, por tanto, que lejos de dar solución al problema «lo que se ha conseguido es generar malestar en estas plantillas, pues observan como la medida de reforzar una unidad como Arriondas con agentes de otros puestos fue el impedimento esgrimido por el capitán de compañía de Llanes para no conceder días de asuntos propios solicitados por estos agentes», que bajo su punto de vista «ven cómo ahora ese impedimento no existe y refuerzan una unidad que no es la suya de destino». «Por los hechos, está claro que la solicitud de un día de asuntos propios de un agente no tiene consideración alguna por parte del mando, mientras en esta situación se permite que descuiden la vigilancia de su propia zona para atender otra distinta a su destino, sin que a nadie se le caiga la cara de vergüenza y sin justificar por qué antes no era posible esa medida y ahora sí lo es», subraya el colectivo de guardias civiles.

La mitad de los efectivos, seis en total, están de baja y otros cuatro de vacaciones.

La UnionGC-Asturias asegura llevar años «proponiendo a la Dirección General del Cuerpo un Plan de Servicios Extraordinarios que refuerce las plantillas en época estival y en otras de especial relevancia». No fue hasta la pasada primavera cuando se atendieron sus planteamientos, «accediendo desde la Dirección General de la Guardia Civil a poner en marcha el mencionado plan», aunque planteando la imposibilidad de ponerlo en práctica de cara a la presente temporada estival «por la premura», esperando que «para el año 2017 se ponga en marcha y evite situaciones como la actual, que no sólo se da en Arriondas». «En otros puestos también es evidente la falta de personal, consecuencia de la insuficiente tasa de reposición de efectivos de los últimos años, que han llevado a que la Guardia Civil a día de hoy tenga casi 10.000 agentes menos que hace seis años», censura este colectivo.

Sella y Aquasella

Esta asociación de profesionales lamenta que, mientras se toman en consideración y se llevan a cabo propuestas como las suyas, «Arriondas, en plena época estival y en la antesala de unas fiestas como son el Aquasella este mismo fin de semana -con una afluencia aproximada de 20.000 personas- y otra próxima fiesta de relevancia nacional como es el Descenso del Sella, tiene su plantilla de Guardia Civil prácticamente a cero y en los puestos de alrededores el malestar aumenta según pasa el tiempo».

La UnionGC-Asturias también lleva más de diez años proponiendo una reestructuración del despliegue del Cuerpo no sólo a nivel regional, sino que también es necesario a nivel nacional, pero «los intereses políticos locales parecen te

ner más peso que la eficacia de nuestro servicio, objetivo que buscamos con esa pretendida reestructuración de nuestro despliegue», zanja.