Hemos asistido una vez más a otra avalancha de migrantes en nuestra frontera de Ceuta, en una de las fronteras de España, en una las fronteras de Europa.

Nuestros compañeros han sido agredidos, una vez más, nuestros compañeros han sido testigos y víctimas de una violencia inusitada de unas personas que les han arrojado a nuestros compañeros heces, cal, llamaradas de fuego, palos, piedras… mientras nuestros héroes, nuestros compañeros, resistían estoicamente y procuraban llevar hasta el final una de las máximas en nuestra querida Institución, el cumplimiento del deber.

Nos consta, y nos enorgullece enormemente, que han dado todo para evitar el mínimo daño a los agresores y a su vez cumplir con su trabajo, en una muestra más de profesionalidad, digna de mención, aunque a veces nadie lo mencione, y de equilibrio emocional que para sí quisieran algunos líderes de este país. En innumerables ocasiones, y en estas fechas a diario, se convierten en el ángel de la guarda para centenares de migrantes , arriesgando su propia vida para salvar la de los demás, en un acto de generosidad sin límite, muy por encima de lo exigible.

He mencionado la palabra agresores, si, pues esas personas sin recursos, que vienen buscando un futuro mejor, han agredido a nuestros héroes. Si una agresión nunca está justificada, en este caso tampoco. Estas “pobres personas” han delinquido y la respuesta de nuestro sistema democrático (muy tolerante en este caso y bastante menos a la hora de aplicar a nuestros héroes y sus compañeros una justicia militar caduca, trasnochada y más propia de repúblicas bananeras) será la de facilitarles recursos (cama, ropa, comida y salario) y nunca serán juzgados por esos hechos.

Para completar el desolador panorama en política migratoria, el Presidente del Gobierno pide dignidad y respeto para con los migrantes, ni un solo reconocimiento para nuestros héroes ¡gracias Presidente!, Europa mira a otro lado, y Marruecos también…

Mientras todo esto sucede, nuestros héroes se recuperan de la agresión sufrida, en el caso de dos de ellos de gravedad, esperando “ponerse a punto” cuanto antes, para hacer lo que mejor saben, servir al ciudadano, ese que año tras año califica a la Guardia Civil como la Institución más valorada del Estado. Gracias a ellos, nuestros héroes, gracias a los que día a día se juegan la vida en las carreteras, en la montaña, en el mar, en el aire, en secuestros, atracos, custodias, reyertas… ¡sois lo mejor!.

Los guardias civiles seguiremos dignamente haciendo nuestro trabajo, desde la humildad, con entrega y espíritu de sacrificio, con valores, con HONOR.

Gracias COMPAÑEROS, ¡ VIVA LA GUARDIA CIVIL !

                                                        Madrid, 27 de Julio de 2018

                                                         Ramón Rodríguez Prendes

                               Secretario General de Unión de Guardias Civiles – UniónGC