Marcelino García Bermúdez ha obtenido el título más alto en la PRL de Máster en Prevención de Riesgos Laborales, ¿cuál ha sido su motivación para emprender estudios sobre riesgos laborales?

La motivación fundamental surge al asumir la Secretaría Estatal de Riesgos Laborales en UnionGC, mi formación anterior en PRL era de nivel básico y no era suficiente para dar el mejor servicio y asesoramiento a los afiliados y cargos de la asociación, siendo para ello imprescindible una formación superior y específica como es el Máster en PRL que me habilita como Técnico Superior en PRL, según se contempla en el artículo 37 del R.D. 39/1997.

Las asociaciones van a la comisión de riesgos laborales del Consejo de la Guardia Civil “a tocar de oído” y desde UnionGC consideramos que debemos estar al mismo nivel que la administración y con la misma titulación superior que el Jefe del Servicio de Prevención de la Guardia Civil.

          ¿Cuál es la situación actual de la Guardia Civil respecto a la PRL?

La situación de la PRL en la Guardia Civil es crítica, principalmente, los problemas vienen ligados a la falta de formación y carencia de personal suficiente destinado en esas labores; en esta situación, parece que no es un área que interese mucho a la Dirección General.

El personal destinado en la PRL es el mínimo imprescindible para cumplir la normativa, y en el caso de las Oficinas de Comandancia ni tan siquiera se cumplen esos mínimos.

La redacción de la normativa de PRL en la Guardia Civil es demasiado ambigua, determina generalidades sin concretar quienes son los responsables, los términos y plazos de periodicidad, como pasa, por ejemplo, en la planificación de la actividad preventiva.A día de hoy los planes de emergencia siguen sin realizarse en la mayoría de instalaciones de la Guardia Civil.

No se dota de EPI´s a todo el personal operativo de la Guardia Civil, como pasa con el caso de los chalecos antibalas de uso individual donde ni tan siquiera se tienen en cuenta las diferencias de género de los Guardias Civiles.

No se incluye la PRL en los Planes de Estudio de la Guardia Civil ni tampoco en las actividades de formación continua, a pesar de venir recogida su obligatoriedad en la normativa.

La participación del personal de la Guardia Civil en lo que a PRL se refiere se limita a quejas y sugerencias. Hay una excesiva jerarquización en el funcionamiento y en las comunicaciones de información sobre PRL. A los Guardias Civiles se les exige informar de inmediato de los riesgos graves e inminentes a través de sus superiores, sin embargo se contempla el caso de que dicha información no se pueda proporcionar por parte de los superiores a los Guardias Civiles que se encuentran en situaciones de riesgo graves o muy graves.

Se exige responsabilidad preventiva a los jefes de compañía y comandantes de puesto sin ofertarles formación alguna en PRL, siendo ellos los coordinadores en materia de prevención en sus unidades y los encargados de aplicar las medidas propuestas por las Oficinas de Comandancia.

Con respecto al acoso, el protocolo vigente en la Guardia Civil remite al régimen disciplinario o a la justicia ordinaria, no es preventivo. El que decide si los hechos son constitutivos de acoso o no es el Jefe de la Comandancia, siendo juez y parte en muchas ocasiones.

          Usted encabeza de lista de UnionGC para las elecciones al Consejo de la Guardia Civil, ¿cuáles son los principales compromisos de la asociación con respecto a este tema?

UnionGC ya ha conseguido varias reivindicaciones en PRL, tales como conseguir un despliegue de órganos preventivos en todas las Comandancias.

El objetivo fundamental es que los afiliados estén representados en el Consejo y llegué su voz al mismo, por eso, quedan muchos derechos pendientes, entre ellos los relacionados con PRL y en UnionGC nos comprometemos a reivindicarlos.

Desde UnionGC proponemos, ante el elevado número de suicidios en la Guardia Civil, la creación de una comisión multidisciplinar que aborde este problema en la Guardia Civil, compuesta por mandos, psiquiatras, psicólogos, prevencionistas y asociaciones.

Debemos exigir que se dote de personal cualificado a los órganos de prevención, tanto al Servicio de Prevención como a las Secciones de Prevención de las Zonas, las Oficinas de Prevención de Comandancia y las de los Centros de Formación de la Guardia Civil. El catálogo de personal es escaso y dentro de esa escasez hay muchas vacantes sin cubrir, las Oficinas de Comandancia deben tener, al menos, un técnico de PRL nivel intermedio a mayores del Jefe de la Oficina y no lo hay en ninguna Comandancia.

Una vez cubierto el personal hay que insistir en la formación continua y reciclaje periódico del mismo, dotándoles también de un seguro de responsabilidad civil porque realizan investigaciones e informes que pueden acarrear ese tipo de responsabilidades incluso a largo plazo y están desprotegidos totalmente.

Sirva decir también que los Guardias Civiles no pasamos ningún reconocimiento médico periódico, ninguno desde que entramos en el Cuerpo hasta que nos jubilamos, podemos estar 40 años ejerciendo de Guardias Civiles sin pasar un solo reconocimiento médico, algo inimaginable en cualquier profesión o sector público o privado. Nosotros queremos que se oferte a todos los miembros de la Guardia Civil la posibilidad de pasar reconocimiento médico periódico, al menos, una vez al año.

Además, en el resto de temas, los compromisos de UnionGC  son: