Unión de Guardias Civiles (UnionGC), asociación profesional de Guardias Civiles con representación en el Consejo de la Guardia Civil, critica la gestión del Coronel Salom al frente de la Comandancia de la Guardia Civil de Burgos.

UnionGC lamenta dejar de manifiesto que después de 6 años, la Comandancia de Burgos queda en el número 1 del ranking, por ser la primera Comandancia de España con más vacantes de Sargento Comandante de Puesto sin cubrir.

Como consecuencia de ello, los miembros de la escala de Cabos y Guardias son los que tienen que estar mandando más de la mitad de los cuarteles de la provincia. La Guardia Civil obliga a ejercer el mando a personal que no ha querido ascender para para evitar precisamente esta responsabilidad y que en ocasiones no se encuentran capacitados para ello, debido evidentemente a que no han sido formados para ejercer estas funciones. Por si esto fuera poco, se añade, que aparte de las funciones burocráticas y de gobierno de la unidad, se les carga además con las funciones propias de su empleo, tales como seguir haciendo patrullas y labores ordinarias propias de los Cabos y Guardias como cuando no tenían que mandar una unidad. Con esto nos encontramos con la doble penosidad de ver cómo los Sargentos comandantes de Puesto se dedican, casi en exclusiva, a labores burocráticas sin hacer ni una sólo patrulla y los Cabos y Guardias que tienen que mandar un Puesto, cuando no se cubre la vacante de Sargento tienen que hacer el trabajo burocrático del suboficial más los servicios de patrulla que le corresponden.

Pero no termina ahí la precariedad que está viviendo el personal de la escala de Cabos y Guardias en la Comandancia de Burgos, pues al contrario de lo que sucede con los suboficiales, recientemente se ha aumentado la plantilla de oficiales, en concreto han pasado destinados 3 tenientes de la Escala Superior de Oficiales a las compañías de Aranda, Medina y Miranda. Cómo sería lógico pensar, al incorporar 3 nuevos mandos, se vería mitigada la situación de sobrecarga de los cabos y guardias que ejercen de Comandantes de Puesto. Sin embargo se dedica a este personal joven y altamente cualificado a realizar vigilancias puntuales de las patrullas de servicio. Desde UnionGC en nuestra función institucional, nos hacemos eco de la inquietud de buen número de Guardias al respecto, y pedimos que tales oficiales, si no se les da otros cometidos, se hagan cargo al menos de unidades mandadas por cabos y guardias, que instruyan atestados y alivien la carga de trabajo organizativa de los cuarteles, pues hasta hoy no se les ha visto realizar ninguno de estos cometidos. Muchas quejas van en la dirección de que se está empleando a oficiales graduados universitarios en labores más propias de lo que vulgarmente se llama “chusqueros” que de personal llamado a grandes responsabilidades en la DGGC. Cabe indicar que la situación que está viviendo el personal afectado de la escala de cabos y guardias es tan clamorosa que ya se han dado episodios de bajas laborales por parte de dicho personal.

Desde UnionGC tenemos que denunciar también el abusivo uso de “patrullas compartidas” que se está realizando en esta Comandancia y que son planificadas a la hora de confeccionar los cuadrantes. Las “patrullas compartidas” son las formadas por un componente de un cuartel y otro componente de otro cuartel distinto al anterior, por ejemplo, sale un guardia de Pradoluengo para recoger a otro de Quintana Martín Galíndez y realizar un servicio de patrulla. Esta modalidad de patrullas tan frecuente últimamente en la Comandancia de Burgos y en especial en alguna Compañía son inoperativas porque la mitad del servicio se pierde en buscar y dejar al otro componente, ponen en riesgo la seguridad de los guardias civiles que tienen que recorrer solos distancias considerables por carreteras comarcales, con inclemencias meteorológicas y tanto de día como de noche, además son un claro reflejo de la deficiencia en la planificación , ya que no se tiene en cuenta en ningún momento las largas distancias de las que estamos hablando.

UnionGC

ha tenido conocimiento de la última impronta de la Jefatura de la Comandancia, cuando el día 20 de septiembre se indica a todas las unidades de la Comandancia que los días que se celebran los actos centrales del Pilar en Burgos, ningún miembro de la Guardia Civil va a poder disfrutar del descanso semanal ni de ningún otro tipo de descanso; teniendo que rectificarlo al día siguiente por ser contrario a la Orden General que desarrolla la Jornada y Horario del Cuerpo de la Guardia Civil. Se observa, otra vez, la apariencia de que importan más los fastos que los derechos de los Guardias Civiles de Burgos, y la Seguridad Ciudadana de los Burgaleses.