El juzgado no aprecia indicios en la denuncia de un joven contra el agente identificado por sus tatuajes. La Unión de Guardias Civiles exige que se investige al partido que apoyó al querellante.

Un guardia civil, adscrito al cuartel de Noreña, ha sido exonerado por el Juzgado de Instrucción número 2 de Siero en la denuncia presentada contra él por un vecino de Noreña que aseguraba que había sufrido amenazas con «connotaciones racistas» y se había sentido intimidado por su «actitud agresiva y sus tatuajes de simbología neonazi», según confirmaron fuentes judiciales. El agente había negado los hechos imputados y había pedido asesoramiento jurídico a la Unión de Guardias Civiles de Asturias (Unión GC-Asturias), del que es afiliado. La asociación profesional ha solicitado oficialmente una rectificación pública a la formación política Conceyu Abierto por Noreña, por cuestionar la actuación del agente e instar a la alcaldesa de la corporación noreñense, Amparo Antuña, a proceder a la apertura de una investigación interna.

El titular del juzgado ha decretado el sobreseimiento de la causa, al estimar que de las pruebas practicadas «no hay ni un solo indicio de su presunta participación en los hechos denunciadose», según indicaron las mismas fuentes. El denunciante, D.A.F.G., de 23 años, identificó al agente como la persona que, en agosto de 2015, le había amenazado «con hundirle la vida», dada su condición de miembro de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado «con denuncias falsas por posesión de drogas o agresión a un agente». El joven llegó a publicar el incidente mantenido con el agente en las redes sociales y la Guardia Civil, a través de su cuenta oficial en Twitter pidió al denunciante más detalles sobre lo sucedido para estudiar la posibilidad de abrir un procedimiento interno.

D.A.F.G explicó en su perfil de una red social que había coincidido con el agente, del que desconocía que fuera guardia civil, en el gimnasio del polideportivo municipal. Según su relato, el denunciado se presentó ante él «como un agente de la autoridad y le ofreció salir en busca de un lugar discreto para reventarlo o hundirle la vida con denuncias falsas por posesión de drogas o agresión a un agente». Esa misma tarde, el guardia civil se presentó tres veces ante él con el coche oficial y acabó por pedirle la documentación, junto a otros compañeros, para conseguir sus datos personales.

La formación política Conceyu Abierto por Noreña se hizo eco de su caso y solicitó a la corporación de la Villa Condal la convocatoria de una Junta Local de Seguridad para analizar la gravedad de los hechos denunciados. Asimismo instó a la alcaldesa y al edil de Seguridad Ciudadana a que procedieran a abrir una investigación para aclarar si un agente del cuartel había protagonizado este incidente y en esos mismo términos. Una situación que para el denunciante era vital «para evitar posibles represalias», como escribió D.A.F en su perfil de la red social donde hizo públicas las presuntas amenazas que había recibido.

El «presunto linchamiento»

La versión del denunciante contrastaba abiertamente con la facilitada por el guardia civil denunciado. La Unión de Guardias Civiles de Asturias puso desde un principio toda su maquinaria jurídica a disposición de su afiliado y cuestionó abiertamente la versión del denunciante cuando tuvo conocimiento de sus comentarios en las redes sociales. Además de rechazar cualquier participación directa o indirecta del agente en las supuestas amenazas, pidió que se restituyera públicamente su honor, al incidir en que se trata de «un profesional ejemplar, habiendo sido condecorado y sin sanciones disciplinarias. El agente tiene un expediente profesional inmaculado. Bajo ningún concepto vamos a consentir el aparentemente pretendido linchamiento profesional de este compañero así como tampoco que se busque coartar la labor de la Guardia Civil en el municipio de Noreña», explicaron a La Voz de Asturias desde la Unión de Guardias Civiles de Asturias.

La asociación profesional siempre se pronunció a favor de la legalidad de la actu

ación de su compañero denunciado. Incide en que el comportamiento de los agentes, entre los que se encontraba el guardia civil implicado en el incidente, el día en que abordó al denunciante había consistido en «identificar a tres personas y verificar si se estaba efectuando consumo de estupefacientes, tal y como habían sido informados de forma anónima, resaltando que la actuación de los agentes había sido plenamente legal y ajustada a derecho».

La Unión de Guardias Civiles de Asturias puntualiza que en ningún caso va a cuestionar ni juzgar «la aparente ideología anti-sistema del denunciante, por él hecha pública en redes sociales, falseando la realidad, pues la independencia política rige las actuaciones de los guardias civiles. Desde esta Organización por aquellas fechas exigimos respeto a la intimidad e imagen del agente denunciado y rechazamos cualquier connotación política o racista en su actuación, como pretendía hacer ver la formación política local Conceyu Abiertu por Noreña», advierte.