Fue denunciada por varios compañeros por mentir en el juicio por el atentado de la casa cuartel de Legutiano (Álava) para ser considerada víctima del terrorismo.

El juzgado de lo Penal número 9 de Madrid ha absuelto a una agente de la Guardia Civil de un delito de falso testimonio tras ser acusada por varios compañeros de mentir durante el juicio por el atentado etarra de la casa cuartel de Legutiano (Álava) en 2008 para ser considerada víctima del terrorismo.

En la sentencia, y tras celebrarse un juicio oral, el juez sostiene que “no ha quedado acreditado” que la acusada, Vanesa María Fraga, faltara “deliberadamente a la verdad” ni que tuviera intención de “emitir una falsa declaración” durante su comparecencia en calidad de testigo en el juicio celebrado en 2011 en la Audiencia Nacional sobre la causa del atentado de ETA tres años antes, que causó la muerte del agente Juan Manuel Piñuel.

Durante este juicio Fraga aseguró que se encontraba destinada “desde hacía dos meses” en el cuartel de Legutiano, pero que ese día “había salido un poco antes y había presenciado el atentado por televisión”, tras lo cual dijo sentirse “un poco culpable” porque, de haber estado allí, “debería haber montado la guardia”.

Estas manifestaciones, según el juez, indujeron a error siendo incluida como víctima del terrorismo, lo que motivó que varios compañeros denunciaran a la agente de mentir, puesto que Fraga no estaba trabajando en la casa cuartel de Legutiano -destino al que debería haberse incorporado un mes antes del atentado- porque estaba de baja.

Ya en el juicio oral celebrado hace dos años, la agente, que se enfrentaba a una pena de quince meses de prisión, reconoció que no estaba siquiera en la provincia y aclaró que realizó esas manifestaciones “bajo los efectos de la morfina”.

En la sentencia el juez defiende que el visionado de su interrogatorio ante la Audiencia Nacional evidencia su estado de “alteración y nerviosismo”, con manifestaciones en los que la acusada “mezcla hechos y pensamientos”.

“La declaración contiene silencios y sollozos sin un hilo conductor claro lo que hace que podamos pensar un equívoco”, enfatiza la sentencia que concluye que “no ha quedado clara la contradicción consciente entre lo que la acusada sabía y lo expresaba”.

Se da la circunstancia de que esta guardia civil, según informa la Unión de Guardias Civiles (UniónGC), denunció el año pasado a través de Twitter que estaba siendo sometida a un acoso “insoportable” del cuerpo por su condición de homosexual tras casarse recientemente.

UniónGC asegura que este acoso llevó incluso el año a Vanesa Fraga a autolesionarse con un disparo con su arma reglamentaria y posteriormente publicar en su cuenta de Facebook “mi capitán ha conseguido lo que quiere”.