Entrevista al Director General de la Guardia Civil
Pregunta.- El presidente de la Junta de Andalucía ha cargado duramente contra el informe de la Guardia Civil en el caso de los ERE. ¿Qué le ha parecido la reacción?
Respuesta.– Es una irresponsabilidad manifiesta que un responsable político como el presidente de la Junta pueda cargar contra la labor de unos profesionales que están al servicio de España por encima del color político de quien gobierne. La Guardia Civil lleva dos años investigando el tema de los ERE, desde la etapa de Zapatero, y Griñán no arremetió entonces contra la institución. En el informe de los ERE, que consta de 200 folios, se aportan más de 1.000 documentos y descalificar un informe de un cuerpo con la solvencia de la Guardia Civil lo único que hace es desacreditar a quien lo hace.
P.– El informe señala que la trama podría salpicar a los consejeros de las tres últimas legislaturas. Griñán era uno de ellos…
R.– La Guardia Civil recibe el encargo de la juez de hacer un informe y es lo que ha hecho. El trabajo de investigación ha sido intensísimo. Ha durado dos años y probablemente quien haya hecho esas descalificaciones, si se hubiera leído los 1.000 folios que se aportan de documentación, cambiaría de opinión. Dicho esto, la Guardia Civil no es quien va a determinar si hay o no algún delito. Nuestro trabajo es colaborar con jueces y fiscales para tratar de aclarar cosas con total independencia y neutralidad. Aquí se han hecho informes sobre casos de corrupción que han afectado a todos los partidos políticos por mandato del juez y nadie ha arremetido contra la institución. Lo único que pido para la Guardia Civil es que se nos deje trabajar.
P.– ¿Hay malestar en la Guardia Civil por esa afirmación de Griñán?
R.– Sí, hay cuestiones que evidentemente duelen. Y esas afirmaciones han causado gran indignación entre los guardias civiles porque se ha descalificado su trabajo.
P.– Tanto Chaves como Griñán creen que el caso se ha politizado…
R.– No entro en esas cuestiones. Defiendo la neutralidad política de la Guardia Civil, que está totalmente acreditada. Este trabajo, como todos los que hace la Guardia Civil, se ha
hecho con absoluta profesionalidad.
P.– Cambiando de tema. Tras el cese de la violencia, ¿haymotivos para bajar la guardia con ETA?
R.–Mientras ETA no entregue las armas y no se disuelva, las Fuerzas de Seguridad tenemos la obligación demantener nuestro nivel de alerta. Mientras ETA no desaparezca, seguiremos
deteniendo comandos, no les daremos un respiro y notarán el aliento de la Guardia Civil.
P.– ¿Descarta por completo un atentado de ETA en este momento?
R.– Parece que la banda no tiene lamisma capacidad que tenía hace años, y es cierto que desde el alto el fuego de octubre no ha habido ningún atentado. Pero uno no se puede
fiar de una banda terrorista que llevamuchos años asesinando y que no ha entregado las armas. Se han perdido muchas vidas como para ser tan frívolos y bajar la guardia.
P.– ¿Teme un rebrote de la kale borroka por las elecciones vascas?
R.– Lo que hay es una recomposición de la izquierda abertzale y cuestiones pendientes, como la legalización o no de Sortu.
P.– En razón del cargo que ocupa, ¿garantiza que no hay una vía de diálogo abierta entre el Gobierno y la banda, aunque no haya negociación?
R.– Le garantizo absolutamente que no hay ninguna vía de diálogo abierta entre elGobierno y ETA.
P.– Da la sensación de que el Gobierno ha aflojado su política antiterrorista tras el plan de reinserción.
R.– Aquí nadie ha aflojado nada. El Gobierno tiene muy claro que ha habido unas víctimas y unos asesinos, y por supuesto está con las víctimas y no con los verdugos. Eso no ha variado en absoluto. Lo que hay que hacer es, con el Estado de Derecho en lamano, acabar con una pesadilla que dura ya demasiados años en España. El final de ETA se escribirá con vencedores y vencidos.
P.– Un informe de la Guardia civil sostiene que el chivatazo del Faisán se debió a una orden política ligada al proceso de paz. ¿Fue así?
R.– Conozco el informe y es tan inmaculado como el de los ERE. Más allá de eso, yo sólo le puedo garantizar que desde la Dirección General no se da absolutamente ninguna orden política. Entre otras cosas, porque no la admitirían.
P.–Muchos desconfían de que se aclare qué ocurrió en el chivatazo…
R.– Creo que en el caso Faisán, como en todos los casos, lo que todos deseamos es que triunfe la justicia. Y que pague quien tenga que pagar por los delitos. Los españoles estamos deseando que las sentencias pongan en su sitio a quienes han defraudado, sean políticos o no.
P.– Una curiosidad. ¿Cómo han afectado a su departamento los tijeretazos del Gobierno?
Con la seguridad no se juega, ¿no?
R.– Evidentemente, los recortes nos han afectado. Nuestro presupuesto es de 2.733millones, lo que supone 52 millones menos que el año anterior. Pero esto en absoluto va a afectar a la
seguridad. Lo que hemos hecho es reasignar las partidas presupuestarias. El 87,11 % va a gastos de personal, el 1,44%a gasto corriente –alargar el periodo de vida de los materiales
que tenemos– y el capítulo de nuevas inversiones sólo tiene un 1,14%.
P.– ¿Se ha encontrado con alguna sorpresa o no ha tenido necesidad de levantar alfombras?
R.– Este departamento tenía una deuda de 13 millones y ha habido que poner en orden muchas
cuestiones de la estricta naturaleza de la Guardia Civil que estos siete años han estado diluidas en la dirección conjunta. Afortunadamente, me he encontrado con unos profesionales excepcionales al frente de cada subdirección general.
Aquí todos cumplen sumisión, ascienden por antigüedad, y han llegado adonde están no por decisiones políticas, sino por méritos propios.
P.– Vamos, que la Guardia Civil está menos politizada que la Policía.
R.– La Guardia Civil mantiene la estructura pese a los cambios de gobierno y se parece más a las fuerzas armadas que a la Policía.
P.– ¿Y la falta de presupuesto tampoco incidirá en la seguridad de los agentes? Porque se ha hablado de falta de chalecos antibalas, coches anticuados, etcétera.
R.– En absoluto. Garantizamos que quienes presten servicio lo hagan en las mejores condiciones y utilicen materiales modernos y cómodos.
Nuestro parquemóvil está renovado. Somos una institución muy valorada que está prestando un servicio a España impagable y debe trabajar en lasmejores condiciones.
P.– ¿La naturalezamilitar del cuerpo está en cuestión? Es una antigua reivindicación de las asociaciones…
R.– Me he reunido con todas las asociaciones y a todas les he dejado perfectamente claro que la naturaleza militar de este cuerpo no está en cuestión.Ha funcionado bien.
P.– ¿Poner unmando único para Policía y Guardia Civil fue un error?
R.– Sí, porque son dos cuerpos de características diferentes. La Policía Nacional es civil, y la Guardia Civil es de naturalezamilitar, por lo que es muy bueno que la cabeza de cada uno de ellos sea diferente, teniendo muy claro que la coordinación se realiza muy bien. La experiencia del mando único tal vez fue necesaria vivirla, pero hasta los ocialistas reconocen que no es operativa.
P.– Oiga, ¿qué respuesta van a dar ustedes al hostigamiento de Gibraltar a los pescadores españoles?
R.– La Guardia civil, cumpliendo las órdenes, está obligada a impedir de cualquier manera el hostigamiento de nuestros pesqueros. Y eso lo vamos a cumplir a rajatabla. El Tratado
de Utrecht dice que no hay jurisdiccionalidad de los británicos o gibraltareños sobre las aguas territoriales, y, por tanto, tenemos todo el derecho y la obligación de defender
los intereses españoles.
P.– La Guardia Civil de tráfico nos fríe amultas. Eso se debe a un criterio político para recaudarmás, ¿no?
R.– Aquí no se multa a nadie de manera injusta. Ésa es una forma de preocuparnos por la seguridad vial. Desgraciadamente, hay que multar y hacer controles de alcoholemia para mejorar la seguridad y que haya menos muertos. No he dado una sola orden para que se
multemás. Ni conozco una sola orden en ese sentido.
P.– ¿España sigue siendo objetivo del terrorismo yihadista?
R.– Seguimos teniendo abiertas vías de investigación sobre el terrorismo nacional, el internacional, el crimen organizado y el yihadismo, como es natural. Estamos permanentemente
alerta y trabajando para tratar de que esas potenciales amenazas no se materialicen.
P.– Otro asunto polémico es la actuación con losmineros. Hay quien habla de brutalidad policial...
R.– En ocasiones hay derechos que colisionan, como el derecho a la manifestación y el derecho de quien no quiere sumarse a lamisma. Evidentemente, no hay nadamás desagradable
que una confrontación. En Asturias y en León se han lanzado cohetes, rodamientos o piedras a la Guardia Civil, que ha tenido que defenderse. En absoluto se puede hablar de brutalidad ni de abuso de autoridad. La Guardia Civil ha cumplido su mandato constitucional.
(Fuente: El Mundo)























